martes, 9 de febrero de 2010

A Nelson Castro le hace agua la canoa en la laguna

Nelson Castro habló de le enfermedad del poder. Si Clarín tuviese una facultad de medicina ya tendrían una nueva patología de estudio, la carótida K.
A veces en la televisión se ven personajes que dan vergüenza ajena. Los periodistas de TN, en cambio, no me hacen asumir nada ajeno. En algunos casos me da pena por ellos, tal vez porque fueron periodistas que alguna vez les creí, en otros, como Blanck, Van Der Kooy, Morales Solá, su clara hijadeputez me llena de pensamientos oscuros. Luego están los otros, lo que a mí ni pito ni choto, los menos conocidos, los más jóvenes.
Pero del primero hasta el último, como dijo Magnetto, son todos unos miserables, como dijo Aldo Rico. Unos pobres tipos, empleados en esas empresas donde el dueño y los de más arriba son las peores mierdas que te pudieron tocar. Dictatoriales, todopoderosos, semidioses. Sus oficinas son recintos donde se pica carne y dignidad.
Trabajé piso de por medio con la oficina de Amalia de Fortabat. Caminar por su alfombra era como hacerlo por un piso de huevos frescos. Cuando Magnetto dice del primero hasta el último no lo duden, es tal cual. Thibault, segundo en el organigrama de Loma Negra, recibía unas cagadas a pedos de Amalita, como si fuera la peor rata. Y lo hacía a la vista, delante del resto de las ratas, los ratones y las lauchas.
Que insalubre debe ser trabajar para Clarín en estos tiempos. Debe correr el Mylanta a lo loco. Los pasillos del terror.
A esa tensión debemos agregarle que la tienen adentro y que la siguen mamando.
Es mucho, claro. ¿Será por eso que Maciel, quien empezó en la TV de la mano de Lanata, no pueda leer una frase de corrido sin trabucarse? ¿Qué les pasará por sus cabecitas cuando apoyan la cabeza en la almohada? ¿Nelson Castro charlará de estas cosas con el Monseñor Laguna? ¿Biasatti lo hablará con su madre?
En mucha gente está enquistada la idea que las empresas y los empresarios son paladines de vaya a saber qué cosas, una es el éxito, otra es el dinero que supieron hacer, a costa de qué nunca preguntado. En eso se incluye a los grupos mediáticos, donde los paladines son de la verdad.
Es la misma gente que pone a la política como la única fuente de ciertas miserias sin saber que esas miserias son escudos heráldicos en las banderas de esos paladines.

1 comentario:

Paco Peña dijo...

muy bueno el blog Che, vengo leyendo desde el principio, está bueno informarse, un abrazo
p.d: voy a seguirlo