domingo, 16 de septiembre de 2012

La Primavera Árabe según el diario El País: Con las mentiras del 2011 te relatan el 2012

Después de ver los sucesos de Túnez, cuyo gobierno al que urgente llamaron "régimen" le pagaba vacaciones a funcionarios de los gobiernos europeos, alguien habló de "primavera" y a la massmedia le encantó.

Cada revuelta que siguió se la llamó "primavera", fuera porque estaban todas las condiciones sociopolíticas para que se produzca o porque el efecto dominó fue dirigido por capricho a economías florecientes y estados con políticas de reparto como Libia. 

Para Occidente un libio, un sirio, un yemení, un egipcio, son todos iguales, no sabe ni le interesa distinguirlos. Para EEUU todo ojo rasgado fue chino, aunque la bota yanqui pisara Corea o Vietnam.

Todo el 2011 los medios alternativos mostraron a Al Qaeda operando en Libia. La massmedia a la que pertenece El País lo ocultó. Por eso se les hace posible engañar a sus lectores con relatos armados a partir de lo que no se mostró.  Se habla de un asalto a la "primavera árabe". 

Cualquiera que viene de Marte o es lector de El País pensará que en Libia fue todo amor y risas desde el minuto que siguió al linchamiento de Kadhafi, efectuado tras la coordinación de fuerzas de mezcla muy bizarra, la OTAN, Al Qaeda y hasta paramilitares colombianos y que esa paz del Flower Power se terminó cuando Al Qaeda atacó la embajada de EEUU en Bengasi.

Nadie les contó que un miembro libio de Al Qaeda detenido en cárceles libias hasta el 2011, Abdelhakim Belhadj, fue liberado por la OTAN y hasta ahora fue jefe militar de Trípoli. Hasta se dio el gusto luego de viajar a Turquía All Inclusive para coordinar la infiltración a Siria.

Sucedió lo mismo allá en 2011. Los medios alternativos denunciaban el traslado de miembros de Al Qaeda desde Libia a Jordania y Turquía con aviones C-17 de Qatar. La massmedia llamó "rebeldes" a cada criminal dedicado a destruir el Estado Sirio. Sólo un año después y porque convenía al relato OTAN, empezaron a informar la infiltración de Al Qaeda en Siria, no como lo que fue, propiciada y abastecida por la OTAN en pasos fronterizos, sino como si hubieran caído en paracaídas por culpa de Al Assad.

Todo lo que la massmedia mintió y omitió en 2011 sobre Libia y Siria es la base de su relato de hoy, que se desarma con sólo un poco de ejercicio de parte del lector, pero es algo que nadie hace y menos si son de los que aún le creen a El País.

Recorte: El País, 15 de septiembre de 2012