lunes, 8 de octubre de 2012

Guerra de Vietnam: Huida en desorden imperial de Da Nang

Los norvietnamitas querían festejar el cumpleaños de Ho Chi Minh en Saigón, el 19 de abril de 1975. A fines de marzo las bombas de la artillería caían sobre Da Nang, donde hasta hace poco tiempo había funcionado el aeropuerto con más tráfico del mundo, antes del retiro de tropas de EEUU en 1973, con doble pista paralela para el despegue inmediato de cazas.

Las órdenes de evacuación desde la embajada de EEUU en Saigón no llegaban El embajador Martin no quería escuchar que las defensas del ejército de Vietnam del Sur se rompían a pedazos ante el avance de los norvietnamitas. Luego todo fue tarde. Las masas se lanzaron al puerto y las dársenas se llenaron de desesperados, muchos más que los barcos que los podían rescatar.

Huían en lo que podían. Los helicópteros militares apenas se posaban eran abordados. Dos aviones Boeing 727 de la World Airways fueron a buscar personal norteamericano a Da Nang. Fueron asaltados por tropas sudvietnamitas en retirada. Alguien lanzó una granada que destruyó parte del flap de uno de los aviones. Muchos se colgaron de los trenes de aterrizaje muriendo aplastados al guardar las ruedas. Viajaron hasta en la bodega de equipaje.

Ese era el clima de pánico y locura en Da Nang. Tres barcos se acercaron a recoger personal norteamericano y marines que aún permanecían en Da Nang. El Pioneer Commander, el Pioneer Challenger y el Pioneer Contender.

Recogían a los vietnamitas en lanchones tan repletos que los muertos por asfixia seguían de pie. Una lancha repleta de soldados sudvietnamitas al ver que esta se hundía trataron de abordar otra también repleta de soldados. Comenzaron a disparar entre ellos con sus M-16. Antes que la lancha se hundiera dispararon un lanzagranada que impactó y hundió a la otra lancha. Los muertos flotaban por doquier.

Muchos niños y ancianos caían entre barco y barco al momento de subir a los grandes buques de EEUU, muriendo aplastados. Un testigo contó hasta mil y dejó de contar.

A bordo de los Pioneer el caos absoluto. Los soldados sudvietnamitas disparaban sobre civiles para hacerse espacio, hubo violaciones y todo tipo de miserias humanas. El gran cuco comunista les caía encima y todo era desesperación primaria.

Hoy en Da Nang pueden verse los oxidados restos del imperio: 


U.S. Embassy en Saigón: Huida en desorden imperial