jueves, 18 de noviembre de 2010

LA CIA EN CHILE: FUCKING SERIAL KILLER

Para el 4 de septiembre de 1973, a una semana del golpe contra Salvador Allende en Chile, asumía como Director de la CIA William Colby, un extraño premio para quien venía de representar a la CIA en el genocidio vietnamita al mando del plan Phoenix, una mezcla de contrainsurgencia y tráfico de heroína. No existen estadísticas de cuanto sufrimiento y dolor causó al pueblo vietnamita. Sus muertos se pudrían en la selva.

Ya actuaba en su predecesora, la OSS, en los tiempos que la agencia ayudaba a Ho Chi Minh y el Vietminh durante la Segunda Guerra Mundial, contra los que la CIA y con él al mando volcarían todo su saber medieval. Entre una cosa y otra habían pasado 10 años, nomás. La OSS en 1952, aún estando Francia ocupando Indochina, provocaban atentados criminales en Hanoi y Saigón culpando al Vietminh a través de la prensa. 

Seguramente su antecesor James Schlesinger estaría al tanto de lo que se venía en Santiago de Chile. A diferencia de Schlesinger, William Colby siempre se desempeñó en actividades clandestinas, en el barro, cerca de la muerte siempre ajena. Como para que no le caiga bien Pinochet.

A Colby en enero de 1976, a 3 meses del golpe en Argentina, lo sucedió George Bush hasta enero de 1977. Lo peor del Plan Cóndor fue bajo su mandato en la CIA. Luego de la incómoda pasada de Jimmy Carter como Presidente, el mejor lejos de los EEUU, Bush volvió como Vicepresidente de Ronald Reagan. 

La CIA durante ese gobierno tenía como director a William Casey. Bajo su mando estaría la operación Irán-Contras, una mezcla de insurgencia y tráfico de cocaína y la ayuda a Bin Laden y los mujaidines en Afganistán contra los rusos.

Parece joda, pero no es joda.

Cuando estos tipos arman sus complots y los ejecutan, se escuchan voces que denuncian a la CIA y los EEUU. La respuesta, a través de los grandes medios que operan con EEUU, es hablar de la obsesión por las teorías conspirativas por parte de algunos y la costumbre de culpar de todo al gobierno de Washington.

Luego, cuando pasan las debidas décadas, nos informan los medios como El Mundo de España y todos los demás que ya sabemos, que todas esas teorías eran ciertas: 


Algo debemos aprender de esto. Que no es teoría sino verdad que intervinieron en Caracas en el 2002 contra Chávez, en el 2008 contra Evo y en el 2009 con éxito contra Zelaya en Honduras y lo estuvieron en el 2010 contra Correa en Ecuador. No hay que esperar cuatro décadas para que lo confirme la propia burocracia del enemigo. 

Lectura complementaria: