miércoles, 15 de diciembre de 2010

Tiembla Techint: PAOLO ROCCA, UN INMIGRANTE ITALIANO QUE LE TIENE MIEDO A LOS CHINOS

¿Se acuerdan que en el '89 era tan claro como lo de Duhalde con lo del Indoamericano que Techint estaba atrás del golpe económico contra Alfonsín? Se comprobó rápido. Techint fue la quintaesencia de la Patria Concesionaria en los '90. Obtuvo rápido las rutas, puso las cabinas, tractores a cortar parsimoniosamente el pasto de la banquinas y a recaudar en una ruta de un carril por mano aún.

Superó de esa forma su etapa en la Patria Contratista, en las grandes obras públicas de los gobiernos castrenses.  Nada de esperar el pago del Estado. Techint recaudaría dinero directamente de la mano del contribuyente años antes de terminar alguna obra.

Ahora anda haciendo lío de vuelta, coincidiendo con Duhalde como en el '89.

Pánico al chino: Leer nota en  El Argentino

2 comentarios:

Hernan dijo...

Acabo de leer la nota y a mí no me pareció tan mal lo que dijo. Reacató ciertos logros económicos del gobierno. Habló en contra de la primarización de la economía. Y denunció cierta lógica neocolonialista de las empresas chinas y yanquis. No salió con el cliché pelotudo de la seguridad jurídica. Lo único que me preocupó un poco es qué quiere decir con "incrementar la productividad laobral", si quiere decir, eufemísticamente, aumentar las horas o alguna gansada por el estilo, o se refiere a otra cosa.
No sé, es la impresión que me dio, por ahí soy muy ingenuo, pero no me pareció algo malo lo que dijo, será que escuchamos decir tantas bestialidades todos los días, que esto nos parece bueno.

Che Genetic dijo...

¿Sabés que pasa? Este tipo debería estar sopre hace rato. Su cuestión con los chinos no es una posición anticolonial pues Techint siempre estuvo en la cresta de la colonización. Sólo hay que pensar que fue partícipe necesario de los '90. Desguace, fuga de capitales, lavado.

Su miedo con los chinos es por el queso, que Techint lo tiene secuestrado hace décadas. Techint es otra de las empresas, como Clarín, que siguió creciendo cuando el país se arruinaba.