miércoles, 30 de marzo de 2011

Cada vez que cambiás el celular le asegurás dos latigazos a un pibe africano

Muchos de los aparatitos electrónicos que comprás en Garbarino, más que nada los teléfonos celulares móviles, traen metales raros, como el coltan y el niobio, que se obtienen en África en medio de invasiones, guerras, genocidios, esclavitud y la infaltable manito de los EEUU.

"El boom de la alta tecnología de los años 90 hizo subir el precio del coltan empleado en los misiles a unos 300 dólares por libra (454 gramos). En 1996, EEUU patrocinó una invasión de fuerzas militares de Ruanda y Uganda que ingresaron por el oriente de la RDC. 

Hacia 1998 tomaron el control y ocuparon las áreas mineras estratégicas. Muy pronto, el ejército ruandés comenzó a hacerse de más de 20 millones de dólares al mes con la minería del coltan. Aunque el precio del metal ha caído, Ruanda mantiene su monopolio de la explotación y comercio del metal de la RDC. Existe una lluvia de informes sobre desenfrenados abusos de los derechos humanos en esa región minera.

El coltan sale de las minas a puestos comerciales clave, donde lo adquieren mercaderes extranjeros que lo envían al exterior, principalmente a través de Ruanda. Las empresas con capacidad tecnológica suficiente convierten al coltan en el codiciado tantalio en polvo y luego venden esa pólvora mágica a Nokia, Motorola, Compaq, Sony Ericsson y a otros fabricantes que lo utilizan en teléfonos celulares y otros ingenios high tech."

Por Keith Harmon Snow - Red Voltaire

3 comentarios:

Hernán dijo...

Nunca me pude olvidar de este artículo que leí allá por el 2004: http://www.afrol.com/es/especiales/13258

nilda dijo...

y que hacemos eh? No lo digo como chicana. Que hacemos...de verdad se lo pregunto. NO en lo individual, sino en lo colectivo.

Che Genetic dijo...

No mucho, pero por lo menos usar el celular hasta que se rompa y no hasta que sale uno nuevo.