martes, 22 de octubre de 2013

EEUU y sus temores con Brasil: El Acorazado Riachuelo

 USS Maine

Cuando Brasil incorporó a su Armada en 1883 el acorazado Riachuelo en EEUU muchos que alertaban sobre la falta de potencia naval de EEUU señalaron que como Brasil muchas de las Armadas de Latinoamérica eran capaces de bombardear Nueva York sin que EEUU tenga buques suficientes para evitarlo y se llegó a decir: "Si toda nuestra vieja armada fuera desplegada en mitad del océano para enfrentarse al Riachuelo es dudoso que algún buque lograra regresar a puerto".
 
El acorazado Riachuelo se lo puede ver en viejas fotografías con sus toldos deplegados en las calurosas costas brasileñas. El sol sobre los metales del buque en tiempos donde no existía el aire acondicionado hacía la vida a bordo muy miserable.

Decidieron construir el USS Maine con las técnicas probadas hasta ese momento pero que algunas, como el montaje de los cañones y el blindaje, y debido a los 9 baños que llevó su construcción, evolucionaron en Europa quedando el Maine a mitad de camino.

Acorazado San Martín. Debajo en Río de Janeiro escoltado por el Riachuelo, en la visita de Estado del presidente Roca a Brasil.

El Riachuelo debía su nombre a una batalla naval de la Guerra contra el Paraguay en 1865 cuando Brasil llevaba a cabo un genocidio imperial en toda regla que no pasó desapercibido para EEUU en ese entonces. Había que estar atentos a Brasil. Más que nada porque ya en esos años EEUU planeaba quedarse con los restos del imperio español, que por la zona de influencia de Brasil incluía a Cuba y Puerto Rico.

El USS Maine voló en pedazos en Cuba en 1898. Usado como Falsa Bandera contra los españoles y con el fogoneo efectivo de la prensa, le sirvió EEUU para quedarse con las posesiones coloniales españoles de Puerto Rico, Cuba, Guam y Filipinas, todo al precio de un barco que nació viejo.

El Riachuelo fue desafectado en 1910 y en cuanto al temor de EEUU no anduvo bombardeando Nueva York, sólo protagonizó una revuelta interna de la Armada de Brasil.




REMEMBER THE MAINE!